Estoy encerrado, rodeado de personas en una biblioteca, quemando el tiempo, esperando que el tiempo vuele mientras intento hacer algo útil por mi vida.
Con un extraño sentimiento de desanimo no tengo el suficiente deseo de salir, caminar unas cuadras y tomar un café, ni tampoco el impulso de finalmente abrir un documento y comenzar a hacer el deber que a estas alturas ya debería estar hecho. Solo pienso que el tiempo vuela y ya mañana sera muy tarde y cansado para comenzar a trabajar.
¿Que debo hacer? Pienso, mientras escribo estas lineas, pues no es la falta de energía la única que me mantiene en ese estado. Es un serie de fatos, alineados increíblemente para desgastarme un tanto. Acerca de los amigos que de repente a uno lo abandonan, sobre las constante tensión que hallo cada vez que ceno en casa y los incesantes muchachos que acosan mi novia. Pienso que no es la gran cosa, imagino que solo debo darme tiempo y animo, porque todo simplemente va a pasar. Pero por alguna razón solo deseo dormir. Entregarme al vació del sueño y no pensar en nada. Abandonar toda idea, deseo o sentimiento.
Se que a mis 20 años no estoy para escenas de adolescente deprimido, deseo volver a eso. Intento mantenerme despierto. Actuando. Siempre actuando, sin parar. Vivo dedicado a cualquier pasatiempo con tal de no sentir que quemo mi tiempo y así me arrojo ciegamente a cualquier actividad que me mantenga despierto, libre de las ideas, libre de la pereza.
Pero el continuo peso
de mil pasatiempos
apuñala mi calma
y me devora lento….
Ahora dejando de divagar y escribir mi pseudo-poesía, finalmente me dedicare a terminar el trabajo de Análisis Financiero que llevo dos semanas postergando.
